18 de diciembre de 2018

Estas personas no existen: son fotos creadas por inteligencias artificiales en línea.

Si todavía hay alguien escéptico sobre el potencial de la inteligencia artificial, estas fotos pueden hacerle cambiar de opinión.

Si ves estos retratos, no creerás que son todos falsos. No son retoques de Photoshop, sino representaciones gráficas generadas íntegramente por inteligencia artificial.

Todo el mundo ya sabe que es posible crear caras y personajes realistas utilizando gráficos por computadora (o CGI, como prefieras): solo basta ver el excelente trabajo realizado por los desarrolladores de PES 2019 o la avalancha de videojuegos que han salido al mercado en el último año.

Esta situación, sin embargo, tiene un aspecto completamente original.

Los investigadores de NVIDIA han publicado un nuevo artículo en el que informan de un resultado interesante: sus redes generativas antagónicas ( GAN ) han logrado crear modelos faciales realistas a partir de datos previamente entrenados.

El estudio se inició en 2014 y es interesante ver los enormes resultados logrados en menos de 5 años.

La creación de estos rostros no se dejó solo en manos de la IA. Los investigadores de NVIDIA tuvieron que entrenarla durante una semana entera con ocho tarjetas gráficas para lograr estos emocionantes resultados.

La capacidad de crear nuevos estilos a partir de una plantilla preestablecida permitió al sistema realizar cambios en la plantilla básica y ampliar las posibilidades para permitir la elección y preferencia en el producto final.

El uso de esta tecnología no se limita a la creación de rostros y figuras antropomórficas, sino que puede extenderse a la creación de modelos adicionales para objetos y entornos. Esto supone una revolución en el mundo de la fotografía, ya que permitirá crear entornos desde cero y aportar una nueva perspectiva artística, ampliando los límites de la creación.

Pensemos que, desde 2014, IKEA solo utiliza entornos generados por computadora para sus catálogos de muebles. La introducción de la inteligencia artificial permitirá contar con una herramienta muy potente para reducir costes y aumentar la rentabilidad y el impacto.

No debemos caer en la trampa habitual: la IA no nos quitará el trabajo, sino que lo mejorará. Probablemente tendremos que volver a los libros y dedicar más tiempo a la escuela, ya que necesitaremos profundizar en la estructura de la programación para un diálogo directo entre humanos y máquinas.

Por un lado, la planificación, por otro, la prestación de un servicio único que nos permita dar un salto adelante.